Plan
de contingencia 3 (3ro)
Profesor: Giangreco
Lucas
Materia: Biología
Blog: elkoalabio.blogspot.com
Clases 5
Métodos
anticonceptivos
El control de natalidad es la
regulación voluntaria del número de embarazos mediante el uso de distintos
métodos, bien para impedir la concepción (métodos anticonceptivos) o bien para
favorecerla. En este artículo se describen los métodos anticonceptivos. En los
artículos inseminación artificial y fecundación in vitro se puede encontrar
información sobre las distintas técnicas que favorecen la fecundación.
La planificación familiar es un concepto más amplio que se refiere a la toma de decisiones sobre cuándo y cuántos niños desea tener una pareja y a la elección del método anticonceptivo para evitar el embarazo.
La elección del método anticonceptivo
es una decisión personal en la que entran en consideración diversos factores
que van desde las preferencias individuales o la historia médica, hasta los
riesgos, ventajas y efectos secundarios de cada método. Otra consideración a
tener en cuenta es si la pareja piensa tener hijos o no en el futuro. La mayor
parte de los métodos de control de natalidad son reversibles, es decir, cuando
dejan de utilizarse hombres y mujeres vuelven a ser fértiles. Por el contrario,
los métodos quirúrgicos son, en muchos casos, irreversibles, es decir una vez
que se recurre a ellos mujeres y hombres no pueden ser padres de nuevo.
Ningún
método de control de natalidad es eficaz al 100% a la hora de evitar el
embarazo,
aunque algunos resultan más eficaces que otros. La tasa de embarazos de un
método anticonceptivo, también denominada tasa de fallos, se expresa habitualmente
en forma de porcentaje que representa el número de embarazos esperados por cada
100 mujeres que usan el método en cuestión durante un año.
Métodos
de barrera: Los métodos
de barrera consisten en el bloqueo físico del útero para impedir la entrada del
esperma. Incluyen el preservativo masculino y femenino, el diafragma y la
esponja vaginal.
El
condón, o preservativo masculino, es el método más antiguo utilizado por los
hombres, y cuando se emplea de forma adecuada es eficaz en un 84% de los casos.
Debido a que es barato y fácil de usar, no necesita supervisión médica y carece
de efectos secundarios conocidos, es el anticonceptivo más empleado en el
mundo. Además, su uso es vital para prevenir la transmisión del VIH, el virus
que produce el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El condón
también previene el contagio de otras enfermedades de transmisión sexual, como
la gonorrea, el herpes, la hepatitis y el linfogranuloma venéreo.
El
preservativo femenino consiste en una funda de poliuretano con dos
anillos flexibles en cada extremo. Uno de ellos se fija a la vagina, mientras
que el otro permanece fuera, cubriendo parcialmente los órganos genitales
externos. Utilizado correctamente tiene una eficacia del 79%, algo menor que la
del preservativo masculino y, al igual que éste, no precisa de control médico.
Todavía no está claro su grado de protección frente a las enfermedades de
transmisión sexual.
En el caso de las mujeres, el método
de barrera más empleado es el diafragma, una cubierta de goma que se ajusta al
cérvix (cuello del útero) y que contiene una crema o gel espermicida
(destructor de esperma) que inutiliza a los espermatozoides próximos a los
bordes del diafragma. Estos dispositivos están también libres de efectos
secundarios, y su eficacia anticonceptiva es del 82%. Los diafragmas deber ser
prescritos por el médico, quien determina el tamaño y tipo apropiado de
diafragma para cada mujer.
Un sistema parecido es la esponja vaginal, impregnada de
espermicida, que se introduce en el cérvix con anterioridad a la relación
sexual. Su mecanismo de acción es similar al del diafragma.
Los métodos anticonceptivos de barrera
causan pocos efectos secundarios, aunque algunas personas pueden presentar
reacciones alérgicas a la goma del preservativo o a los espermicidas.
Espermicidas: Los
espermicidas son espumas, cremas, geles o supositorios que contienen sustancias
químicas que inutilizan los espermatozoides. No necesitan supervisión médica y
alcanza su máxima eficacia cuando se utilizan junto a otro método, como el
preservativo o el diafragma. Deben introducirse en la vagina antes de cada
relación sexual y la mujer no debe ducharse hasta pasadas de 6 a 8 horas de haber mantenido
relaciones. Son eficaces en un 70% a la hora de prevenir el embarazo.
Dispositivo
intrauterino: El dispositivo intrauterino, o DIU, en sus
diversos modelos, es un diminuto alambre de plástico o metal que se coloca en
el útero. Puede estar cubierto de cobre y algunos también liberan pequeñas
cantidades de un progestágeno. Su eficacia es de un 96%. Los DIU reducen la
capacidad de los espermatozoides para fertilizar el óvulo e interfieren en la
implantación del óvulo fecundado en las paredes del útero. El DIU debe ser
colocado en el útero por un médico. Algunas mujeres experimentan calambres
uterinos y aumento del flujo menstrual cuando utilizan el DIU, y existen
algunas pruebas de que estos dispositivos aumentan el riesgo de infección
pélvica. Otros efectos secundarios adversos incluyen la reacción alérgica al
cobre y la perforación de la pared del útero. Una complicación más grave, que
ocurre en muy pocas ocasiones, es el embarazo ectópico, es decir, la
implantación del huevo fertilizado fuera del útero.
Anticonceptivos
hormonales: Los anticonceptivos hormonales son sustancias
químicas que funcionan mediante la alteración del modelo hormonal normal de una
mujer para que no se produzca la ovulación. Actúan sobre el revestimiento
uterino para evitar la implantación del huevo fecundado en el útero, y
modifican la composición del moco cervical. Estos anticonceptivos pueden ser
administrados en forma oral (píldora), inyectable o mediante implantes. Cuando
se usan adecuadamente, los anticonceptivos hormonales son un método de control
de natalidad muy eficaz que, sin embargo, no ofrece protección frente a las
enfermedades de transmisión sexual, tales como el SIDA.
Los anticonceptivos
orales incluyen las píldoras combinadas, que
contienen estrógenos y progestina (una forma sintética de progesterona) y las
píldoras sólo de progestina. Para evitar embarazos, debe tomarse una píldora
durante 21 días, después de los cuales se descansa durante un periodo de 7
días. Su eficacia es del 94 por ciento.
El uso de anticonceptivos orales puede
aliviar los dolores menstruales, reducir el flujo menstrual y ofrecer cierta
protección frente a la enfermedad inflamatoria pélvica, el cáncer de ovario y
endometrio y la endometriosis (crecimiento de tejido uterino fuera del útero).
Puede provocar efectos secundarios adversos, como sangrado intermenstrual,
cefaleas, hipertensión, aumento de peso, cambios de humor, descenso del deseo
sexual, enfermedades cardiacas, insuficiencias respiratorias, galactorrea e
interacciones medicamentosas. La píldora del día después o píldora postcoital
es un método anticonceptivo de emergencia similar a la píldora pero con mayor
cantidad de hormonas. La mujer debe tomar la píldora de emergencia hasta 72
horas después de haber tenido una relación sexual sin protección y,
normalmente, debe tomar otra 12 horas más tarde. Dependiendo de en qué momento
del ciclo se encuentre la mujer, la píldora postcoital puede inhibir o retrasar
la ovulación o impedir la implantación del huevo fecundado.
Un método anticonceptivo innovador
para las mujeres es el implante Norplant. Consiste en seis pequeñas cápsulas
que contienen progestina y que se implantan quirúrgicamente en el brazo de la
mujer y van liberando poco a poco pequeñas cantidades de esta hormona
sintética. Este implante subdérmico dura hasta cinco años. Los efectos
secundarios adversos que puede provocar son aumento del flujo menstrual,
sangrado intermenstrual, infección en la zona del implante, dolor de cabeza, aumento
de peso y galactorrea.
El fármaco anticonceptivo inyectable,
una forma sintética de progesterona denominada acetato de medroxiprogesterona,
se inyecta en el músculo del brazo o del glúteo cada tres meses. Los efectos
secundarios negativos incluyen aumento de peso, sangrados irregulares, dolor de
cabeza, depresión, disminución del deseo sexual y dolor abdominal.
Actividad:
- Explicar con sus palabras la función de los métodos
anticonceptivos mencionados anteriormente
- Indicar cual o cuales previenen enfermedades.
Clase 6
Esterilización
quirúrgica: Los métodos de esterilización quirúrgica, la
vasectomía en los hombres y la ligadura de trompas en las mujeres, son eficaces
casi en un 100%. Sin embargo, estos métodos no protegen frente al SIDA y son
métodos anticonceptivos permanentes. Aunque en algunos casos pueden ser
reversibles, no deben efectuarse con la esperanza de que puedan serlo.
La
vasectomía
debe realizarse en una clínica con el empleo de anestesia local. Se hacen dos
pequeñas incisiones en el escroto y se cortan los dos conductos deferentes (que
llevan el esperma de los testículos al pene).
La ligadura de trompas es algo más
complicada y requiere anestesia local o general. Se lleva a cabo cortando y
ligando las trompas de Falopio, los conductos que llevan el óvulo del ovario al
útero.
Planificación
familiar natural: La
planificación familiar natural puede llevarse a cabo mediante el método de
Ogino-Knaus o método rítmico, que se basa en la abstinencia de contacto sexual
durante los días fértiles. El periodo fértil se extiende desde cinco días antes
de la ovulación hasta dos días después de la misma. La predicción se efectúa
controlando los cambios en la temperatura corporal basal de la mujer para
conocer el momento de la ovulación, o identificando los cambios de la mucosidad
cervical que indican la ovulación, o ambos. Por lo general, la temperatura se
incrementa un grado el día de la ovulación y permanece así durante varios días.
El moco cervical transparente, húmedo y viscoso o elástico indica fertilidad.
Cuando se realiza de forma correcta este método tiene una eficacia del 81%. La
abstinencia periódica de las relaciones sexuales es aceptada como método de
control de natalidad por aquellas religiones que rechazan el uso de
anticonceptivos. Este método no tiene efectos secundarios pero supone el
esfuerzo de evitar las relaciones sexuales en días concretos y no proporciona
protección frente a las enfermedades de transmisión sexual.
El
coito interrumpido (coitus interruptus) es otro método de
planificación familiar natural que consiste en la retirada del pene de la
vagina antes de que se produzca la eyaculación, para evitar la inseminación y
la fecundación del óvulo. Este método no es muy recomendable ya que los fluidos
que segrega el pene cuando comienza a estar erecto pueden contener esperma
suficiente para originar un embarazo. Este método tiene el inconveniente
añadido de que la interrupción puede no producirse a tiempo. Además, el pene no
debe reintroducirse en la vagina tras la eyaculación ya que el esperma puede quedar
retenido en la uretra. El coitus interruptus tiene una
eficacia del 76 por ciento.
HISTORIA
DEL CONTROL DE NATALIDAD: El control de natalidad ha sido una de
las preocupaciones de la humanidad a lo largo de la historia. En el tratado
médico Ebers Papyrus, escrito en el
siglo 1550 a .C.,
ya se describía algún método anticonceptivo. Aristóteles recomendaba, como modo
de impedir el embarazo, una mezcla de incienso, cedro y aceite de oliva. Los
primeros anticonceptivos eran simples barreras mecánicas colocadas en la vagina
que impedían que el esperma eyaculado durante el coito fecundara el óvulo.
Entre los muchos compuestos que se han utilizado para impedir el embarazo están
las mezclas de excrementos de cocodrilo y miel utilizados por las mujeres
egipcias, las esponjas marinas, la quinina, la sal de roca, el alumbre y diversos
brebajes a base de hierbas.
El mecanismo del DIU fue desarrollado
por turcos y árabes que insertaba piedras del tamaño de un guisante en el útero
de las hembras de camello para evitar que quedaran embarazadas mientras
atravesaban el desierto. Aunque el uso de fundas de colores para el pene se
remonta a los antiguos egipcios, parece claro que su función era más decorativa
que anticonceptiva. En el siglo XVI el anatomista italiano Gabriel Falopio
inventó el condón de lino húmedo para proteger a los hombres del contagio de la
sífilis. Los preservativos hechos de tripas de cordero fueron ideados por un
médico inglés del siglo XVII. Casanova se refería al condón como “el abrigo
inglés”. Pero no fue hasta el año 1844, a partir del perfeccionamiento de los
procesos de producción del caucho, cuando el uso del condón se extendió como método
de control de natalidad.
Dichos procesos de producción del
caucho también fueron decisivos para el desarrollo del diafragma moderno, que
fue ideado en 1838 por un médico alemán.
El interés por el problema de la
superpoblación ha existido desde los tiempos antiguos. Los filósofos griegos
Platón y Aristóteles advirtieron de los peligros de un exceso de población. Sin
embargo, fue en 1798 a
partir de la obra del economista británico Thomas Robert Malthus cuando se
despertó un interés general por el problema de la superpoblación. Malthus
expresó su temor a que la población creciese a un ritmo tal que llegara a agotar
los recursos alimenticios. La obra de Malthus estimuló los movimientos a favor
del control de natalidad.
El primer movimiento organizado hacia
ese fin se desarrolló en el siglo XIX. Estos primeros esfuerzos, sin embargo,
encontraron resistencia en forma de oposición individual o religiosa. Margaret
Sanger, una enfermera americana, fue una defensora a ultranza del control de
natalidad. Sanger difundió información sobre los métodos anticonceptivos y fue
condenada, retirándose posteriormente los cargos, por difundir información
obscena. La inglesa Marie Stopes defendió también el derecho de las mujeres a
controlar cuándo querían tener sus hijos. En su obra La maternidad
sabia (1918) describía los distintos métodos
anticonceptivos disponibles en el mercado. En 1921 inauguró su primera clínica
para el control de la natalidad.
En la actualidad, unos ochenta países
han adoptado programas de control de natalidad. La Organización Mundial de la
Salud (OMS) ha ayudado a muchos de ellos a organizar y fomentar programas de
planificación familiar. La OMS también patrocina programas de investigación
sobre anticoncepción y planificación familiar. Entre los objetivos del Forum
Internacional sobre Población en el siglo XXI, celebrado en 1989, figura
incrementar al 59% la proporción mundial de mujeres en edad fértil que utilicen
anticonceptivos. Aunque en la actualidad los métodos de control de natalidad
son más numerosos y eficaces, la superpoblación y los embarazos no deseados
continúan siendo un problema en muchas partes del mundo.
Actividad:
- Elaborar
una lista de las principales ETS en Argentina. Explicar sus características
y tratamientos.
- Desarrollar
en un cuadro los cuidados y precauciones que se deben tener con los
preservativos.